jueves, 23 de julio de 2015

Espejo de Alicante anuncia en su blog mi exposición de pintura. Palmeral

Al final del acto, a los asistentes a la inauguración de les regalará un magnífico catálogo a todo color de la exposición contiene 32 páginas y comentarios críticos sobre su obra.

La exposición recoge una selección de doce obras del "Intelectualismo", del más muro "palmerismo", que acaba quince años.   Esta muestra se considera la más destacada de PALMERAL.

viernes, 17 de julio de 2015

Serie la Tomateras. Esto es "Palmerismo". Ramón Palmeral

                                         (El tomate azul y dos rojos)
(E tomate verde y dos rojos)





 Venta de cuadros de Ramón PALMERAL, sobre 500 €. Los precios se pueden negociar.

Pintor alicantino de amplio currículum pictórico.

viernes, 10 de julio de 2015

Próxima exposicón de PALMERAL, DEL 1 AL 15 DE SEPTIEMBRE 2015, en Centro de Arte (Alicante)


Exposición de PALMERAL, en Centro de Arte C/. Arquitecto Morell, 11 (Alicante). Inaguración martes 2 de septiembre a las 19.00 horas.

El día se la inauguración se entregarará gratutitamente un catálogo que consta de 32 páginas de 30x21 cem. Editado por la imprenta de José Eduardo Pardo de Alicante.

Un cuadro de San Onofre en la capilla de la Acebuchal (Málaga), pintado por Ramón F. Palmeral 2002



Lo pinté al óleo copiado de una estampa pequeña. Hizo todo un esfuerzo por pintarlo más grande.
San Onofre en patrón del Mayarín (Frigiliana). Se encontraba en la capilla de la Acebucha, 2007, y luego pasó a otra capilla de la Acebuchal.

Ramón Palmeral. Pintor

sábado, 4 de julio de 2015

Un Gauguin pintado en Tahití, vendido a Qatar por 300 milllones de dólares. El cuadro más caro de la historia.

El cuadro más caro de la Historia ya cuelga en el Reina Sofía

Día 03/07/2015 - 14.05h
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Aunque no se ha confirmado oficialmente, «Nafea faa ipoipo (¿Cuándo te casarás?)», de Gauguin, fue adquirido por la Autoridad de Museos de Qatar por 300 millones de dólares

No se recuerda una expectación mediática igual en el Reina Sofía. La nube de fotógrafos y 

cámaras de televisión era similar a la que suele haber en el Festival de Cannes para inmortalizar a Angelina Jolie en carne mortal. Pero, sorprendentemente, no se esperaba a una estrella de Hollywood, ni a una modelo de Victoria's Secret, sino a un cuadro de Gauguin que iba a colgarse en la pared de una sala del museo. ¿Tanto amor por este artista hay en España?, se preguntarán. ¿Tan especialistas en arte nos hemos vuelto los españoles? Ninguna de las dos cosas, lamentablemente.
El motivo, mucho más prosaico: según el «New York Times», su propietario -la Rudolf Staechelin Family Trust, formada por tres socios: Rudolf Staechelin (nieto del coleccionista del mismo nombre que compró la obra en 1917), de Basilea; Martin Paisner, de Londres, y Carlyn McCaffrey, de Nueva York- lo vendió a la Autoridad de Museos de Qatar por 300 millones de dólares, convirtiéndose así en el cuadro más caro de la Historia, superando en nada menos que 50 millones a la venta de «Los jugadores de cartas», de Cézanne, también comprado por la Familia Real qatarí. La noticia, que se hizo pública en febrero de este año, nunca ha sido confirmada oficialmente por ninguna de las partes.

Primer viaje a Tahití

«Nafea faa ipoipo (¿Cuándo te casarás?) fue pintado por Paul Gauguin en 1892, durante su primer viaje a Tahití, adonde se escapó huyendo de la civilización occidental. Es una obra maestra de la Historia del Arte, la respuesta del salvaje artista francés a la «Olimpia» de Manet. Pertenece a una serie muy cotizada de Gauguin de aquellos años en los que los títulos son preguntas. En él aparecen dos jóvenes que están conversando. Una de ellas es Tehamana, la adolescente de 13 años con la que se casó. Antes de su venta, el trust se había comprometido a que este cuadro, junto a una selección de obras de la colección, viajara al Museo Reina Sofía y, después, a la Phillips Collection de Washington, donde permanecerá hasta el 10 de enero. Y quisieron mantener este compromiso. Como así han hecho. Gracias a un acuerdo entre la Fundación Beyeler de Basilea y el Reina Sofía, ha habido un intercambio de préstamos. El cuadro de Gauguin ha formado parte, hasta el 28 de junio, de una monográfica de este artista en la Beyeler y esta fundación cedió al museo español un importante Miró.
El cuadro salió el lunes de Basilea, en un camión de la empresa SIT, especialidada en transporte de obras de arte, rumbo a España. Iban dos conductores para turnarse y un restaurador de la fundación Staechelin, que actuaba como correo. Pasó una noche en Barcelona, en los almacenes de la empresa en la Ciudad Condal, y el miércoles llegó sobre las cinco de la tarde al Reina Sofía. Como es preceptivo, pasó un día aclimatándose en su embalaje. Ayer se subió a las salas.
Explica el director del museo, Manuel Borja-Villel, que no se han tomado medidas de seguridad distintas a las habituales, que son suficientes: cámaras y un vigilante en sala. Pero, si el número de visitantes se disparara, se tomarían las medidas oportunas, añade. Confirma que tampoco se ha aumentado el valor del seguro tras la venta del cuadro. La garantía del Estado se hizo cargo de casi la totalidad de los seguros, que asciende a más de 1.587 millones de euros, si sumamos los 10 Picassos que se exhiben en el Prado y los 166 del Reina Sofía (incluyen obras de la colección del Kunstmuseum de Basilea, y de dos colecciones privadas que están cedidas a este museo: Staechelin e Im Obersteg).

Pobre Van Gogh

El Gauguin cuelga ya en las salas junto a las obras de estas dos colecciones, donde se exhiben, hasta el 14 de septiembre, obras maestras como «El jardín de Daubigny», de Van Gogh. Ayer nadie le hacía ni caso a esta joya. De hecho, el correo de la Fundación y personal del Reina Sofía se afanaban esta mañana en proteger el lienzo ante la avalancha de los cámaras que inmortalizaban el Gauguin para que no sufriera ningún daño. Así de cruel es el mercado del arte. Si los 300 millones se hubieran pagado por el Van Gogh (nada imposible, dada la cotización del artista y la calidad de la obra), nadie hubiera hecho ni caso al Gauguin.
Rudolf Staechelin, acompañado por su mujer, habló hoy largo y tendido de todo, pero no soltó prenda de quién ha comprado el cuadro ni por cuánto dinero, pese a la insistencia de los periodistas. «Si están aquí porque es el cuadro más caro de la Historia es una razón equivocada -dijo el coleccionista-. No son dólares colgados de una pared, es arte. No es lo principal, sino admirar la belleza de esta obra maravillosa. Estoy feliz por ver aquí junta la colección, pero también triste, porque nos despedimos de la obra de Gauguin. De todas formas, estoy seguro de que no es el cuadro más valioso de este museo. Lo es el "Guernica"».

Historia de su cotización

En 1893, cuando fue expuesta en la Galería Paul Durand-Ruel, fue valorada en 1.500 francos suizos. No se vendió. Dos años más tarde salió a subasta por 500 francos. Tampoco encontró comprador. Su abuelo lo adquirió por 18.000 francos suizos. Staechelin, que tiene un hijo y una nieta, cuenta que en 1981 la obra se tasó en 6 millones de francos suizos. Le preguntamos sobre el futuro de su colección. En febrero reconocía a ABC que hay problemas entre la Fundación y el Kunstmuseum de Basilea y que no descartaba retirar de allí su colección. «Estoy abierto a que vuelvan allí, no lo excluyo, pero no he tomado aún la decisión. Es cierto que hay problemas con el museo, no lo oculto», advierte.
Cuenta que dos accidentes aéreos marcaron a su familia. En 1967un chárter de la compañía familiar se estrelló en Nicosia. Las pérdidas económicas obligaron a su abuelo a vender parte de su colección de arte: un Van Gogh y dos Picassos. Estos últimos los compró la ciudad de Basilea tras un histórico referéndum: el Gobierno pagó 6 millones y hubo otros 2,4 millones de aportación privada. Un Picasso emocionado donó a la ciudad cuatro obras. El segundo accidente aéreo se produjo en 1977: murieron en él su padre, su hermano y la novia de éste. «A los 25 años, recuerda, me convertí en responsable de la colección». Reconoce que, debido a necesidades económicas, hay patrimonio familiar colgado en muchos museos: «Se nos acercan muchos coleccionistas para que les vendamos obras. Decidí vender el Gauguin por falta de dinero, pero no lo hice por inversión ni por especulación. No esperamos para hacerlo a que fuera el momento más propicio del mercado». Por el momento, dice, no tiene intención de deshacerse de más obras: «Por ahora no necesito más dinero. No tengo yates ni novias con gustos caros. Es cierto que estamos tres personas en el trust, pero mi opinión tiene mucho peso».

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jueves, 18 de junio de 2015

Galería de retratos, caricaturas y dibujos de personajes importantes, por Palmeral











El Rey Felipe VI, Adolfo Suárez, Paco de Lucia, Pujol, Félix Grande, Gabrle García Marquez. Ana María Matute, Leopoldo Panero, Mariano Rajoy, Gabriel Miró, Gerardo Diego, Lusi Cernuda, Ana María Matute.

jueves, 28 de mayo de 2015

12 cuadro del "Intelectualismo" o "Palmerismo" de Ramón Palmeral. Exposición de 1 al 15 de septiembre 2015, en Centro de Arte (Alicante)

(

(Ramón PALMERAL, pintor)






Esta son destacadas obras del "palmerismo".




(Las alpargatas del poeta. Óleo de 90x80 cm.)




                                            .........................Texto de enlace................

 En 2009 la historiadora francesa Odile Delenda presentó en la Academia de Bellas Artes el primer volumen del catálogo razonado de Francisco de Zurbarán, un artista que lleva estudiando tres décadas. Al año siguiente se publicó el segundo volumen. Ya entonces hizo una tremenda purga del millar de obras que se atribuían al artista español: se fijó el corpus zurbaranesco en unas 280 pinturas. Más de 700, pues, perdían su autoría. Desde entonces han seguido apareciendo nuevas obras, lo que hace que Delenda cifre los auténticos zurbaranes en unos 300. Algunas de las más recientes atribuciones se incluyen en la nueva exposición del Museo Thyssen, «Zurbarán: una nueva mirada». El Museo Thyssen hace una revisión actualizada de la producción de Zurbarán COLECCIÓN PRIVADA Aparición de la Virgen a san Pedro Nolasco», de Zurbarán «Pensé que había acabado mi carrera con el catálogo razonado, pero no ha sido así», bromea la comisaria de la exposición, que, junto con Mar Borobia, otra de las comisarias, recorren con ABC la muestra durante el montaje. «Recibo a la semana al menos noticias de un supuesto Zurbarán, pero tan solo uno de cada cien es auténtico». Es el caso de «Aparición de la Virgen a San Pedro Nolasco», fechado hacia 1628-1630. Pertenece a la serie que el pintor realizó para el convento de la Merced Calzada de Sevilla con motivo de la canonización de su fundador. Propiedad de una colección privada, es posible que acabe en el mercado, puesto a la venta por la galería Coatalem de París. Lo mismo que «La Virgen niña dormida» (hacia 1655), en manos de otra galería parisina, Canesso. De este tema cuelgan en las salas del Thyssen tres versiones. La mejor, una del Ermitage. La tercera es un préstamo del Metropolitan. En una farmacia de Sevilla «Los desposorios místicos de santa Catalina de Alejandría» (1660-1662), de una colección privada suiza, cierra la exposición. Reapareció en 2001. Es la última atribución a Zurbarán llevada a cabo por Odile Delenda en 2012. Posiblemente, se trata de una de las pinturas que se conservaban en su obrador de Madrid cuando murió el 27 de agosto de 1664. Coincide, al menos, con la descripción de uno de sus cuadros que aparece en la testamentaría. No descarta Odile Delenda que sigan apareciendo obras del artista. Las ha encontrado en una iglesia de Normandía, en un castillo del Loira... y hasta en una farmacia de Sevilla. Seguimos visitando la muestra y surgen más obras que se han ido incorporado al catálogo de Zurbarán. Como un «San Antonio de Padua», descubierto en la iglesia de Saint-Romain de Etreham (a pocos kilómetros de la playa donde se produjo el Desembarco de Normandía) en muy mal estado de conservación. Tras su restauración se certificó que era una obra maestra del joven Zurbarán. Según Delenda, la procedencia de este cuadro sigue siendo una incógnita, aunque cree que pudo formar parte de la colección sevillana de Julian Williams, vicecónsul de Inglaterra, y que pudo llegar a esta iglesia como una donación del conde de Houdetot. Hay en la muestra más atribuciones recientes:«Huida a Egipto», del Seattle Art Museum; «San Francisco rezando en una gruta», del San Diego Museum of Art; «Cristo crucificado con San Juan, la Magdalena y la Virgen», de la colección Ivor Braka... Pero son muchas más las autorías retiradas. «Mucha gente me dice que por mi culpa su cuadro no es de Zurbarán», advierte Delenda. Viajan por primera vez a Madrid 23 de las 63 obras expuestas en el Thyssen. Es el caso de «San Francisco de pie contemplando una calavera», del Saint Louis Art Museum; y «San Blas», procedente de un museo de Bucarest. Ambos pertenecieron al retablo de la iglesia del colegio de san Alberto de los carmelitas descalzos de Sevilla. El maestro y su taller El Museo Thyssen hace una revisión actualizada de la producción de Zurbarán THE ART INSTITUTE OF CHICAGO «Peras en cuenco de porcelana», de Juan de Zurbarán Otra novedad de esta muestra es que se dedica especial atención a los pintores que colaboraron con Zurbarán en su taller. No fueron demasiados. Aparecen nombres como Juan Luis Zambrano, los hermanos Francisco y Miguel Polanco, Ignacio de Ríes, Bernabé de Ayala y el Maestro de Besançon. Un caso especial es el de Juan de Zurbarán, segundo de los diez hijos del maestro (se casó tres veces) y discípulo aventajado. Fue un excelente pintor de bodegones. Su producción es muy escasa, y muy codiciada, porque falleció prematuramente a los 29 años. Se cree que hay pinceladas suyas en algunos de los cuadros de su padre. El Museo Thyssen hace una revisión actualizada de la producción de Zurbarán Academia de Bellas artes «Agnus Dei», de Zurbarán En una sala de la muestra se confrontan obras de ambos. Un excepcional «Bodegón con cacharros», cedido por el MNAC; «Carnero con las patas atadas» y «Agnus Dei», todos ellos del padre, se miden con espléndidas naturalezas muertas de su hijo. Como «Peras en cuenco de porcelana», del Art Institute de Chicago. No es ésta una antológica exhaustiva de Zurbarán. Ya las hubo, y muy importantes, en el pasado. Como la que le dedicó el Prado en 1988. Diez años después hubo otra gran monográfica en Sevilla con motivo del IV centenario de su nacimiento. La muestra del Thyssen se ha planteado como una revisión actualizada, una puesta al día, de la producción de Zurbarán. Viajará en octubre, con algunas diferencias, al Museum Kunstpalast de Düsseldorf, que ha colaborado en el proyecto. Aunque la pintura religiosa es el eje central de su producción –apenas hizo retratos, pero hay buenos ejemplos en la muestra–, Zurbarán es mucho más que un pintor de monjes. Ha cargado con ese sambenito, lo mismo que Murillo como pintor niños y pajaritos. «Fue Murillo quien copió a Zurbarán y no al revés», puntualiza Delenda. Gran amigo de Velázquez, Zurbarán también participó en la decoración del Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro. Ambos estudiaron en Sevilla. El color albero de las paredes de la muestra es un guiño a esta ciudad donde Zurbarán –nacido en 1598 en Fuente de Cantos (Badajoz)– vivió gran parte de su vida. Un pintor moderno Para Mar Borobia, las pinturas de Zurbarán «siguen hoy comunicando, te hablan... Eso me fascina de él. Se dice que sus pinturas son oscuras, pero es un gran colorista... Y también destacaría su modernidad». Odile Delenda se suma a todo ello:«Se decía que era un pintor torpe, que no tenía imaginación. No hay nada de cierto en ello». Subraya los detalles secundarios de sus composiciones que se tornan protagonistas de sus lienzos: las telas de las santas, los objetos cotidianos, los pies sucios del Cristo Crucificado... «Son pies de haber andado, de haber sufrido –dice Odile Delenda–. Sus Cristos, como los de Velázquez, no sangran mucho». Y una curiosidad: Zurbarán firma algunos de sus cuadros, como «San Serapio» y «San Francisco en meditación», en un papel pinchado en la pared. Entre las obras maestras presentes en la exposición, las comisarias destacan «San Serapio», pintado en sus años de juventud y el segundo firmado conocido. Ha sido cedido por el Wadsworth Atheneum Museum of Art. Solo se había visto una vez en España y fue hace 50 años. También, «La adoración de los Magos», del Museo de Grenoble;«El martirio de Santiago, del Prado, que ha sido restaurado;«San Francisco en meditación», de la National Gallery de Londres... Además de préstamos de grandes museos internacionales, también los hay de importantes colecciones privadas españolas(Abelló, Arango, Masaveu, Villar-Mir...) Muchos de ellos los adquirieron fuera de España.

Palmeral pertenence al grupo de pinotes hispanoamericanos o iberoamericanos.

Ua sido invitado para exponer en Nueve York.

Título: "Las alpargatas del poeta", Obra del Palmeral. "Palmerrismo"

"Las alpargatas del poeta", obra de Palmeral 2009. Óleo sobre lienzo de 90 X 80 cm. 2.500 €

Obra destacada el "palmerismo".