El
viernes a mediodía, antes de irse a casa, echó las cortinas. Nunca lo
hace. Jamás. Pero aquel 13 de marzo algo le movió a tomar esa decisión.
La intuición se confirmó poco después con la declaración del estado de
alarma y el confinamiento de la población debido a la expansión del
virus covid-19. Así que al lunes siguiente, Eugenia Benedito hizo una
incursión rápida en la galería que lleva su apellido para recoger el
ordenador portátil, algunos papeles y un proyecto postergado desde hace
mucho.
«Me llevaba rondando la cabeza desde hace tiempo,
pensando, sobre todo, en los clientes que tengo fuera de Málaga.
Teníamos mucha obra puesta ya en la web, pero era sólo a título
informativo. Lo fui dejando, dejando... Hasta ahora», comparte la
responsable de la Galería Benedito, que habrá cerrado la puerta, pero ha
abierto una ventana en Internet para impulsar la venta 'on line' de sus
fondos.
A la espera de poder retomar su actividad presencial, Benedito ha movido ficha virtual con una nueva web (www.galeriabeneditoshop.com)
de venta directa en una iniciativa pionera entre las principales
galerías de la provincia. Medio centenar de obras de una docena de
artistas forman el catálogo inicial de la página, que se irá
actualizando y ampliando con el tiempo.
«Dentro de toda la
situación que estamos viviendo, al menos pudimos inaugurar la exposición
de Barberán la semana anterior a la declaración del estado de alarma y
eso nos permitió hacer un buen estreno, por eso hemos querido darle
protagonismo en la puesta en marcha de la web, porque es la exposición
que se ha quedado cerrada», explica Benedito, segunda generación
familiar al frente de la galería malagueña fundada en 1985.
«Ya
hemos vendido alguna pieza. La primera venta me dio el mismo 'subidón'
que cuando cerré mi primera operación con 20 años. Conseguir que un
cliente se lleve algo que le estás recomendando y que confíe en ti y se
deje asesorar por tu criterio... Fue algo muy emocionante, aquí, en
casa, después de todo lo que está pasando, la verdad es que fue una
alegría muy grande», comparte Benedito. Y después de casi un mes y medio
con la sala cerrada, Benedito espera reabrir las puertas de la galería
para retomar las visitas presenciales cuando Málaga entre en la fase 2
del plan de recuperación de la actividad diseñador por el Gobierno. Eso
será, en el mejor de los casos, a partir del día 25.
«Lo cierto es
que pensé esta iniciativa, sobre todo, para los clientes de fuera de
Málaga, pero a medida que ha ido avanzando el proyecto me he dado cuenta
de que muchos clientes muy fieles que viven en distintos puntos de la
provincia hace tiempo que no pasan por la galería y esto es una
herramienta más para facilitarles el acceso a las obras, que al fin y al
cabo es la primera vocación de la galería», brinda Benedito, cuya sala
ha tramitado los permisos necesarios para poder vender obras en toda
Europa.
Descuento inicial
El
nuevo catálogo 'on line' de Benedito encuentra su pieza más cara en el
bodegón de Barberán titulado 'Mensaje de luz' (8.000 euros) y las más
económicas llegan con el pequeño lienzo de Pablo Foruria titulado 'Lejos
del mar III' (90 euros) y la deliciosa estampa de Francisco Aguilar que
combina aguafuerte, fotograbado y puntaseca bautizada como 'Mapa de
viaje' (100 euros). Para animar a los coleccionistas telemáticos, en
Benedito plantean un descuento del 10% por el lanzamiento de su nueva
web.
Tras Barberán, la galerista malagueña avanza que el
protagonismo principal en la web pasará a la artista Vidal Tosas, que
iba a firmar la siguiente exposición en la sala ubicada en el centro
histórico de la capital. «La idea en mantener una exposición preferente,
compartiendo el espacio de la web con nuestro fondo, presentado de una
manera intuitiva para el usuario», lanza Benedito. Así, la página ofrece
agrupaciones por técnicas (pintura, escultura y obra gráfica), un
índice de artistas representados y una sección dedicada al arte
africano.
«Somos conscientes de que la web está en una fase
inicial –cierra Benedito– y la iremos mejorando poco a poco, pero es un
proyecto que nos hacía mucha ilusión y que, además, nos mantiene cerca
de nuestros clientes ahora que no podemos abrir».
Dos argumentos
cruciales en días como estos: ilusión y cercanía, que también es posible
al otro lado de la pantalla, al menos hasta que en Benedito vuelvan a
descorrer las cortinas.