jueves, 29 de octubre de 2026

Abstracción 1 y 2Pal 2026. Alicante por Palmeral

 


Técnica mixta 30 X 40 cm y 23 x 38
 
 

Del orden geométrico al ritmo de la materia: una nueva búsqueda plástica y espiritual

Después de varios años dedicada a la figuración con mi serie Las mujeres del futuro, he sentido la necesidad de iniciar una nueva etapa en mi trayectoria artística. Este cambio nace del deseo de descansar de los grandes formatos y de la intensidad que supone trabajar durante tanto tiempo con la figura humana, para explorar otros lenguajes, materiales y posibilidades expresivas.

En este proceso de transformación, me he acercado a la abstracción geométrica, tomando como punto de partida la obra de Piet Mondrian, quien revolucionó el lenguaje pictórico al reducir sus composiciones a líneas rectas, estructuras geométricas y colores primarios. Sin embargo, mi intención no es reproducir su propuesta, sino utilizarla como impulso para desarrollar una investigación personal, más libre, dinámica y sensorial.

Frente a la rigidez de la línea recta y al equilibrio racional de la geometría tradicional, mis obras incorporan líneas curvas, ritmos orgánicos y composiciones más espontáneas. La materia adquiere un protagonismo esencial a través de superficies rugosas, relieves y texturas que se construyen mediante una técnica mixta en la que también interviene el óleo. Los colores se multiplican y dialogan entre sí, generando tensiones, movimientos y relaciones que invitan a recorrer la superficie pictórica de una manera diferente.

En esta nueva serie, la pintura no se limita a ser contemplada: aspira también a ser percibida físicamente. Me interesa despertar en el espectador el deseo de acercarse a la obra y descubrir sus relieves, sus irregularidades y sus accidentes materiales. La textura se convierte así en una forma de lenguaje, una escritura visual que evoca el sistema Braille y que invita a imaginar una lectura táctil de la pintura. Las formas y los volúmenes parecen contener signos, huellas y mensajes que no siempre pueden descifrarse mediante la mirada.

Esta dimensión sensorial está estrechamente relacionada con mi reflexión sobre el mundo contemporáneo. Vivimos en una realidad compleja, acelerada y, en ocasiones, caótica, marcada por la saturación de estímulos, las contradicciones y la incertidumbre. A través de la superposición de líneas, la diversidad cromática y la riqueza de las superficies, busco trasladar ese sentimiento de desorden a la obra, no como una representación literal de la realidad, sino como una experiencia visual y emocional.

Sin embargo, dentro de ese aparente caos también persiste la necesidad de encontrar un sentido, un equilibrio o una forma de armonía. Por eso, mi investigación no se detiene en la experimentación formal y material, sino que se abre a una búsqueda espiritual. Me interesa explorar la posibilidad de que, entre las tensiones y las irregularidades, aparezca un espacio de contemplación, una pausa que permita al espectador conectar con su propia sensibilidad y descubrir nuevas formas de percibir el mundo.

Esta nueva serie representa, por tanto, una evolución en mi lenguaje plástico: un desplazamiento de la figuración hacia la abstracción, de la representación hacia la sensación y de la mirada hacia una experiencia más corporal e intuitiva. La geometría deja de ser únicamente estructura para convertirse en movimiento; el color, en emoción; y la materia, en una escritura abierta que cada espectador puede interpretar desde su propia experiencia.

Mi propósito es que estas obras funcionen como pequeños territorios de exploración, en los que el caos y la armonía, lo racional y lo intuitivo, lo visible y lo táctil convivan en un mismo espacio. Una invitación a detenerse, sentir y buscar, a través de la pintura, una nueva forma de conexión con nosotros mismos y con el mundo que habitamos.


Obra de Ramón Palmeral octubre 2026.