(Una obra admirable de Richard García Rodríguez, "Después del eclipse" con acricilo, oleos, rotuladores, sprary y tintas, sobre tabla)
El Concurso Internacional de Pintura Villa de Fuente Álamo ha alcanzado, con 54 ediciones consecutivas, la categoría de proeza cultural. No son tantos los municipios que han demostrado este compromiso en una apuesta sostenida y modélica por la creación. Estamos ante una iniciativa que nació de la voluntad de abrir una puerta al arte sin saber entonces hacia dónde conducirían la ilusión y las obligaciones presupuestarias contraídas. Empezó así también a armarse una colección de pintura contemporánea que incorporaba cada año las dos obras premiadas, algo que visto con perspectiva resultó un acierto.
Edición tras edición, Fuente Álamo puede hoy presumir de poseer y de ofrecer al público una colección propia, ubicada en el museo municipal, que es uno de los recursos culturales que mayor interés debería despertar tanto en visitantes como en lugareños. «En la pintura, la vista es el sentido que lo descifra todo», contó el reconocido artista Antonio López a LA VERDAD en 2018, en una entrevista en la que se quejaba de los efectos adversos de la superpoblación del planeta y de que el hombre no haya tratado con suficiente sensibilidad el mundo en que vive. Las sucesivas corporaciones de Fuente Álamo han puesto de manifiesto, con el mantenimiento de este concurso, una imperecedera convicción: enseñar a amar y respetar mucho más este mundo tantas veces interpretado sobre el lienzo con sensibilidades y miradas tan diferentes.
Este 2026 el jurado ha concedido el Premio 'Villa de Fuente Álamo de Murcia', dotado con 10.000 euros, y Premio 'Círculo Medina', dotado con 6.000 euros, a dos artistas que ayudan al espectador, desde distintas realidades pictóricas, a descifrar algunos misterios de la vida. No está claro si el universo podrá llegar a ser comprendido del todo, y si la pintura facilita el camino o es otra incógnita más del rompecabezas. Pero, en todo caso, tanto David Martínez Calderón por 'Atlas de lo efímero', obra realizada en óleo sobre lienzo, como Richard García Rodríguez (Licenciado en Bellas Artes) por 'Después del eclipse', con acrílico, tintas, óleo, spray y rotulador sobre tabla, demuestran que toda creación es un ejercicio intelectual que requiere de una concatenación de sentidos y saberes y, como dice san Agustín en sus 'Confesiones', de una pizca de gracia y hermosura.
Pues la belleza es la causa y el fin de la labor creadora de los maestros, en todas las artes, de la pintura a la literatura y la arquitectura, como aseguró el arquitecto Alberto Campo Baeza en su discurso de ingreso como académico en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, titulado 'Buscar denodadamente la belleza'. «La belleza es algo profundo, preciso y concreto que hace remover los cimientos del hombre, que hace que el tiempo se detenga, y que hace que la obra creada permanezca en el tiempo y en la memoria de los hombres. La belleza no es algo superficial, ni vago, ni difuso», comprende Campos Baeza.
El acto institucional de entrega de premios, celebrado esta semana en el Centro Agrario y presidido por la alcaldesa, Juana María Martínez, sirvió para poner en valor la importancia histórica de la obtención del villazgo. Durante su intervención, Martínez felicitó a los galardonados de la 54 edición del Concurso Internacional de Pintura Villa de Fuente Álamo, que además ha reconocido la trayectoria de Carmelo Trenado como Pincel del Año 2026.
Autoridades de Fuente Álamos

