sábado, 31 de diciembre de 2022

Jordi Gimferrer dona a Banyolas sus soleccion de arte donde hay Picasso, Dalí, Miró y Juana Francés

 

Un particular dona a Banyoles un gran fondo de arte, con obras de Dalí, Miró y Picasso

Un antes y un después para la ciudad

El Ayuntamiento se compromete a exhibir la colección de Jordi Gimferrer Garriga en el futuro centro de Can Terradas

El coleccionista Jordi Gimferrer, con parte de las 131 obras de arte de gran calidad que ha donado a la ciudad de Banyoles. Pere Duran/Nord Media

Jordi Gimferrer, de 89 años, junto a las obras de su extensa colección, formada por 131 piezas 

Pere Duran / NORD MEDIA

El Ayuntamiento de Banyoles ha recibido un regalo anticipado para el día de Reyes. El coleccionista y crítico de arte Jordi Gimferrer Garriga ha donado a su ciudad natal un vasto fondo de arte, en el que figuran obras de primeras figuras como Picasso, Dalí, Miró, Goya o Rembrandt, entre otros muchos. Se trata de una colección de gran valor, que incluye también esculturas y piezas arqueológicas, y que será el núcleo del futuro centro de arte que el municipio proyecta ubicar en Can Terradas, un céntrico local construido por el arquitecto Jeroni Moner.

El compromiso que rubricaron ayer ambas partes compromete al Ayuntamiento a exhibir la colección, considerada una de las más importantes del país en manos privadas, antes de tres años. Un acto de “generosidad” que, según el alcalde de Banyoles, Miquel Noguer, “marcará un antes y un después para la ciudad”.

Entre las piezas, figura la primera obra que realizó Picasso en Els quatre gats, un retrato de Enric Morera

Gimferrer había desoído en varias ocasiones los cantos de sirena que le llegaban de museos y particulares para hacerse con algunas de las obras de su colección, formada por 131 piezas, con predominio de pintura catalana y española, desde finales del siglo XIX hasta la actualidad. La fue atesorando a partir de la década de 1950, cuando empezó a estudiar Químicas en la Universitat de Barcelona.

Entre esas piezas que según Gimferrer se podrían exhibir en cualquier importante museo del mundo y que se quedarán en Banyoles, destaca la primera obra que realizó Pablo Picasso en la taberna Els quatre gats, que fue punto de encuentro de artistas y literatos de Barcelona de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Se tata de un retrato del compositor Enric Morera. “Se lo compró por una peseta en febrero de 1900 en la primera exposición individual realizada por Picasso”, explicaba ayer el coleccionista y crítico de arte. Su fondo también incluye la que asegura fue la “primera obra surrealista de Dalí”, según le habría explicado él mismo. Se trata de un dibujo del año 1927 de Los putrefactos. Y un grabado de Rembrandt, un autorretrato en el que aparece el pintor dibujando cerca de una ventana que Gimferrer compró en una galería londinense. O una obra de gran formato del Equipo Crónica.

La colección cuenta también con la que Dalí consideraba su “primera obra surrealista"

En el fondo sobresalen también nombres de pintores románticos como Modest Urgell y Marià Fortuny; los modernistas Ramon Casas, Isidre Nonell, Joaquim Mir, Arístides Mallol o Josep Llimona y noucentistes como Joaquim Sunyer. El grupo Dau al Set está representado de forma excepcional con obras de Antoni Tàpies, Modest Cuixart, Joan Ponç o Josep Tharrats. Y también tiene una presencia remarcable el grupo El Paso, con autores como Antonio Saura, Manuel Millares o de la alicantina Juana Francés. En su catálogo también figuran artistas de las últimas décadas como Joan Genovés, Eduardo Chillida, Joan Brossa, Albert Ràfols-Casamada, Miquel Barceló, Perejaume o Jaume Plensa. “La colección es un reflejo de mi vida, de lo que me ha motivado y apasionado y un resumen de los viajes que he realizado por distintas culturas y épocas”, explica Gimferrer que en 2023 cumplirá 90 años. La colección incluye también arte africano, oriental, egipcio o ibérico. En el apartado de esculturas destaca una cabeza romana del año 181 d.C de la época del emperador Marco Aurelio.

El coleccionista Jordi Gimferrer, con parte de las 131 obras de arte de gran calidad que ha donado a la ciudad de Banyoles. Pere Duran/Nord Media

Algunos de los cuadros que forman parte de la colección de Jordi Gimferrer  

Pere Duran/Nord Media

Gimferrer, que perteneció a una destacada familia de industriales que durante 75 años empleó a más de 1.000 personas en la conocida como la fábrica de Les Saques , que producía sacos de yute, se emocionó ayer en varias ocasiones al haber podido culminar la operación tras dos años de conversaciones. “Esta donación también quiere ser un homenaje a toda esa gente que colaboró en la empresa”, afirmó emocionado. No era su primer intento. En la década de 1970, Gimferrer impulsó en Banyoles la creación del Museu d’Art Contemporani dels Països Catalans, pero no llegó a cuajar. El concejal de Cultura, Miquel Cuenca, recordaba ayer que pocas veces “uno tiene una segunda oportunidad” de retener una colección de “primerísimo nivel”.